
Mediciones de las interacciones humano-naturaleza como indicadores de coexistencia, sirviendo como guía de ruta para vivir en armonía con la naturaleza.
Contexto
Actualmente en la gestión de la biodiversidad, un reto actual es lograr la coexistencia entre poblaciones humanas y vida silvestre, integrando la naturaleza en un paisaje dominado y alterado por los humanos. Aun así, para el año 2030, se espera que la población humana se triplique en comparación con el año 2000 (Fuente). Por otro lado, por ejemplo, en relación a los proyectos de conservación de fauna silvestre, después de décadas de trabajo, los proyectos han rendido fruto, incrementando así el tamaño poblacional de ciertas especies en el mundo, incluyendo Chile (Fuente, Fuente, Fuente).
En consecuencia, las interacciones entre humanos y animales aumentarán, muy probablemente dando lugar a una mayor cantidad de situaciones de conflicto entre ambos (Fuente). En la búsqueda de la convivencia entre humanos y animales silvestres, será necesario contar con una “guía de ruta” que permita guiarnos hacia la coexistencia, aportando así al desarollo sustentable en el largo plazo.
Objetivo
Diseñar y llevar a cabo estudios de investigación adaptados a las necesidades especificas de cada proyecto, iniciativa o intervención. Para cada estudio, se caracterizarán atributos como el conocimiento, actitudes y apoyo de las personas hacia recursos naturales, por ejemplo, especies de vida silvestre o ecosistemas (Figura 2, abajo). Estos atributos serán indicadores de coexistiencia entre poblaciones humanas y vida silvestre, especificas de un tiempo y área.
Mediciones humano-naturaleza
Las mediciones de la interacción humano-naturaleza apuntan a indicar el estado de atributos (algunos ejemplos abajo) entre objetivos de conservación u objetos de estudio específicos (Figura 2) y poblaciones humanas.
- Apoyo
- Conocimiento
- Actitudes

Un ejemplo: Apoyo hacia especies de vida silvestre
El apoyo hacia objetos de conservación, u objetos de estudio (Figura 2), puede obtenerse del público en general. Una vez que se conoce el apoyo, es posible ubicar cada interacción humana-naturaleza (e.j., entre poblaciones humanas y vida silvestre) dentro del conflicto-a-coexistencia continuo (Fuente)(Figura 3). Esto último permitiría, entre otras cosas, priorizar la gestion de interacciónes humano-naturaleza que se encuentren cercanas al conflicto.

Además, si el apoyo se obtiene periódicamente, es posible identificar tendencias. Por ejemplo, en el contexto de un proyecto o intervención en que se gestiona uno o varios objetos de conservación sería posible evaluar los cambios de apoyo en diferentes etapas de la intervención (Figura 4).

Ventajas de medir interacciones humano-naturaleza
Entre las ventajas de medir los atributos de la interacción humano-naturaleza en el contexto de estrategias de manejo de los recursos naturales, es posible identificar las siguientes.
- Restauración de relaciones humano-naturaleza
- Es común centrar los esfuerzos de gestión de los recursos naturales en la restauración de ecosistemas o poblaciones de especies de vida silvestre. Reconociendo la importancia de lo anterior, igualmente importante es la restauración del conocimiento, actitudes y el apoyo (entre otros atributos) hacia objetos de conservación por parte del público en general.
- Identificar o prevenir conflictos humano-naturaleza
- Al medir el apoyo hacia objetos de conservación, una vez o a lo largo del tiempo, es posible identificar conflictos actuales, subyacenes o potenciales. Desde una perspectiva estratégica, gestionar interacciónes humano-naturaleza antes que sea un conflicto establecido los recursos utilizados son menores. No es factible llegar a un estado de convivencia humano-naturaleza centrándose únicamente en conflictos.
Cada investigación se realiza en base a las necesidades especificas del proyecto. Esto se logra a través de reuniones con las partes involucradas en un esfuerzo coordinado para comprender los objetivos, las preguntas de investigación o las hipótesis a responder durante el proyecto.
